Domingo en el sofá 102: Fotos de turista y el Rolls Royce que quiso ser un 4×4


El año comienza y la semana acaba y, como es habitual, en iPaderos lo hacemos con nuestro Domingo en el sofá, la sección donde podrás encontrar noticias que se salen de nuestra tónica habitual y, casi siempre, con una buena pizca de humor, curiosidades y entretenimiento.

Cuando viajamos a destinos concurridos, las fotos que sacamos suelen ser siempre muy similares: la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, el Big Ben o el Palacio de Buckingham. Por muchos enfoques distintos que intentemos darle a las fotografías, es difícil darles un toque distinto.

Pues Rich McCor ha sabido dárselo. Con recortes de cartulina de color negro y en su ciudad natal, Londres, se ha convertido en un turista, aunque un tanto distinto. Ha utilizado esos recortes para darle un giro brusco a las típicas fotografías y sacarlas de la rutina.

bigben

Convertir el Big Ben en un reloj de pulsera o la Catedral de St. Paul en un helado son dos de los ejemplos más divertidos de Rich, en cuyo perfil de Instagram podéis ver una gran variedad de fotografías como esta. La imaginación de la mente humana llega, en ocasiones, a niveles inimaginables, y poder hacer tanto con tan poco es alucinante.

Cambiando de tema, si te nombro el fabricante inglés Rolls Royce seguro que te vienen a la cabeza adjetivos como lujo, exclusividad o confort. Desde 1906 fabricando, quizá, lo que son los mejores coches de todo el mercado, y conocidos por ser el transporte habitual de jefes de estado, miembros de la realeza o personalidades adineradas. ¿Y qué tiene que ver un Rolls Royce con un 4×4? Pues todo se remonta a 1980, cuando Thierry de Montcorgé, un piloto de rally amateur, decide que quiere participar en un Rally africano con un coche de esta marca.

Obviamente se trataría de una locura hacerlo con uno original, pero mayor aún es la locura lo que hizo: Desmontó la carrocería y el interior, y las adaptó a un chasis de un Toyota FJ45, un duro todoterreno con unas dimensiones similares a las del Rolls. Esto hizo que todo cuadrara casi al milímetro.

rolls-jules

Esta historia nos llega desde Motorpasión, donde además nos cuentan que consiguió patrocinadores importantes como Dior, quien consiguió recuperar 30 veces la inversión en el proyecto. Por supuesto, al acabar el Rally, Rolls Royce contactó con Thierry para comunicarles que Rolls Royce y Silver Shadow eran marcas registradas, y que no volviera a hacer algo parecido. Es el único caso parecido que se recuerda, pues competir con un coche que dice ser otro no es que sea muy normal.

Si no quieres perderte artículos como éste, aquí puedes leer todas las entradas de Domingo en el sofá para acabar la semana con un toque de curiosidad. Y síguenos en Facebook y Twitter para estar al día de todas nuestras entradas.

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