Tras múltiples incendios la FAA recomienda no usar los Samsung Galaxy Note 7 en sus vuelos


Por cualquier chorrada que alguien publique en Twitter sobre Apple se crea un escándalo en horas. La lista de “gates” que han acosado a Apple es variada: Chipgate, Bendgate, Antennagate, Staingate, Celebgate… Me hace gracia por ello que el descomunal escándalo de las baterías que explotan del Samsung Galaxy Note 7 no hayan merecido aún un Batterygate (es más, si lo buscas en Google aún hay más entradas que te dirigen al iPhone que a Samsung…).

galaxy-note-7-battery-explode

Y es que los Galaxy Note que explotan llevan camino de ser uno de los fiascos tecnológicos más gordos desde las primeras Blackberry táctiles. Samsung ya ha dicho que cambiará uno a uno los 2,5 millones de móviles que llevaba vendidos por otros que no exploten (una característica técnica bien apreciada por los usuarios). Dicen que les costará una “heartbreaking amount” de pasta, vamos, que un dineral. Algunos apuntan que hablamos de unos 1.000 millones de dólares, que no me parece tanto en la escala de un monstruo como Samsung. Por ponerle contexto al asunto, recordad que hace poco la Comisión Europea le cascó una multa de 13.000M€ a Apple por evasión fiscal (que yo apuesto que no pagará, pero el tiempo dirá). La estafa más gigantesca jamás diseñada por una empresa, las emisiones falseadas de Volkswagen, llevan camino de zanjarse por unos 15.000M€. Visto así, cambiar todos los Note 7 tampoco es para tanto. Cosa distinta es el daño que recibe la marca.

Y es que el tema de los teléfonos que explotan está dejando a Samsung a la altura del betún. Ayer salió ardiendo el coche de un hombre en Florida porque su Samsung ardió mientras lo cargaba. Afortunadamente la familia estaba fuera, descargando el coche cuando ocurrió.

coche-ardiendo-samsung

coche-ardiendo-samsung-2

No se trata de un caso aislado. En Australia un Galaxy Note 7 explotó provocando daños de 1.300$ a una habitación de hotel. En Carolina del Sur (EEUU) un garaje ha salido ardiendo por culpa de uno de estos móviles mientras se cargaba.

note-7-garrage-burn

Visto el percal, la FAA ha decidido que no quiere que uno de sus vuelos se venga abajo porque le explote uno de estos terminales en mitad del viaje. Ha emitido una advertencia formal en la que solicita a todos los pasajeros que no enciendan ni carguen el Samsung Galaxy Note 7 durante el vuelo. Alguna aerolíneas han ido más lejos y directamente han prohibido la entrada de este modelo en sus aviones. Es el caso de Qantas, Jeststar y Virgin Australia.

Total, que ahora además de mirar el tamaño de la pantalla o la RAM del móvil tendremos que leer blogs para saber si ese modelo de Samsung es el que explota o no. Pues yo la verdad es que prefiero el iPhone 7, ¿no?

Anterior 8 apps gratis por tiempo limitado para iOS (9-septiembre-16)
Siguiente Confirmado: el iPhone 7 Plus tiene 3GB de RAM, el iPhone 7 sólo 2GB

Sin comentarios

Contestar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *