El pasado mes de abril comentamos que Apple había cambiado el procesador que incorpora el iPad 2, pasando de un A5 fabricado con un proceso de 45 nanómetros a otro de 32 nm. Recordemos que, con el lanzamiento del iPad de tercera generación, la compañía anunció que seguiría vendiendo el iPad 2, aunque solo en la configuración de 16 GB, tanto en su versión WiFi como 3G.
Se daba por hecho que este cambio afectaba a dos aspectos. Por un lado, al coste de fabricación, que se reduce. Por otro, al consumo eléctrico, sensiblemente inferior, lo que provoca una mayor duración de la batería.

Aunque es difícil encontrar una de las unidades del iPad 2 que incorporan el nuevo procesador (entre otras cosas, porque no hay forma de identificarlo en la caja), en Anandtech han conseguido hacerse con uno y realizar una serie de pruebas (comparándolo con el modelo original) para determinar el incremento en la duración de la batería.












