Uno de los principales inconvenientes de la normativa impuesta por Apple en el desarrollo de aplicaciones para iOS es la creación de un entorno de ejecución para cada app que limita la comunicación con las demás. De hecho esta comunicación solo es posible mediante los conductos establecidos por Apple como, por ejemplo, la opción “Abrir en”, que permite enviar a otra aplicación un documento que tengamos disponible en la que estamos utilizando en un momento dado.

Esto, tal y como señalábamos en nuestra serie de artículos sobre la automatización de flujos de trabajo en iOS, provoca la duplicación de ficheros en las aplicaciones. Por ejemplo, si recibimos un correo electrónico con un documento adjunto y lo queremos abrir en Pages, terminaremos con dos copias del fichero, una en la aplicación Correo y otra en Pages. Con el inconveniente, además, de que cualquier modificación que hagamos al documento en Pages solo se reflejará en su copia del fichero, lo que significa que tendremos dos versiones diferentes del mismo.











