No sólo Apple IV: La importancia de llamarse Ritchie

Bienvenidos a la nueva sección bisemanal de iPaderos. El leitmotiv de estos artículos será expandir un poco más allá la perspectiva de la temática general del blog, que no deja de ser otra que Apple y su ecosistema, y sobre todo, nuestro querido iPad. Parece como si el resto del mundo no hubiera tenido su propia historia e influencia en el mundo tecnológico, y obviamente, no es así. Apple ha sido, sin duda, un motor que ha impulsado indiscutiblemente la industria, pero tenemos que recordar también a todos a aquellos que, en el pasado o en la actualidad, han dado también parte de su originalidad o inventiva al mundo moderno en el que vivimos. Esta sección aparecerá a las 9:41 am, hora del pacífico, como nuestra sección “One More Jobs” (pulsa aquí para saber por qué).

Hasta ahora hemos hablado de otras empresas que no son Apple en esta sección, y lo vamos a seguir haciendo. Pero recientemente leí un artículo como me hizo pensar en como vemos el mundo de la tecnología y la informática, y de sus pioneros y genios. En una sección que trata de hablar de temas que no son específicamente sobre Apple, hablar de un tema que podríamos denominar “meta-Apple” es cuanto menos un desafío. El personaje del que voy a hablar hoy es Dennis Ritchie.

ritchie

En el artículo que mencionaba antes se hace una declaración de intenciones muy provocadora: sin Dennis Ritchie no habría Steve Jobs. Y esto es verdad en una medida que sólo si nos sumergimos en las profundidades más habitualmente ignoradas de la historia informática podremos llegar a entender. Ritchie y Jobs no podrían ser personajes más desiguales entre si: uno desarrollador de algunos de los más importantes sistemas informáticos de la historia y otro creador de empresas y productos generadores de un hype inmenso. Uno se tiraba literalmente decenas de horas seguidas escribiendo crípticas líneas de código en viejas PDP-8 para desarrollar Unix y el otro presentaba teléfonos de última generación e ideaba interfaces futuristas para usuarios torpes. Uno no salía de su laboratorio en días y el otro hacía presentaciones multitudinarias y era aclamado en todo el mundo. Pero ambos tienen algo en común: cada uno a su manera, los dos han hecho que la informática sea lo que es hoy día. Y si, en cierta medida, sin el trabajo del primero, el segundo no hubiera hecho nada o casi nada de lo que hizo. O lo hubiera hecho de forma totalmente diferente. [Seguir leyendo…]