Este fue el precio de la milagrosa resurrección de Apple [One More Jobs V]


Volvemos con nuestra sección dedicada a Steve Jobs. En ella os traemos historias curiosas, anécdotas, éxitos, fracasos y mucho más sobre uno de los genios más grandes de la historia. Siempre cortitas y entretenidas. Todos los artículos de One More Jobs serán publicados exactamente a las 9:41am, hora de California (pulsa aquí para saber por qué).

one more jobs

Publicidad

Ya os hemos hablado del Jobs detallista, excéntrico y solidario. Hoy nos toca hablar del Jobs estresante. Ese ejecutivo intenso y exigente que ponía de los nervios a todo aquel que se cruzaba y que consiguió que sus empleados usaran las escaleras para no encontrarse con él en el ascensor. La historia se remonta a 1997. En aquellos años Apple luchaba por su supervivencia y confió a Steve Jobs la tarea de renovar por completo su estrategia y cartera de productos. Nada más volver a Apple, Jobs mantuvo reuniones con todos los equipos de trabajo de la empresa. Cada uno de ellos debía entrar en la sala de reuniones y enseñarle el producto o programa con el que estaban trabajando.

En algunas reuniones había 10 personas, en otras 30. Jobs les dijo que se abandonarían todos los desarrollos no rentables o estratégicos. En muchas ocasiones, eso implicaría el despido de los correspondientes equipos. Y como os podéis imaginar las reuniones eran tensas. Steve preguntaba mucho y absorbía información de cada persona de la empresa. Después repitió con todos ellos en una segunda reunión, en la cual preguntaba cosas como “¿si tuvieras que eliminar la mitad de tus productos, que harías?” o “¿si el dinero no fuera un problema qué harías?“. Aunque parezca increíble Jobs memorizaba y recordaba todo lo que le decían. Años después era capaz de recordar conversaciones y mails que se había cruzado con 300 personas diferentes de la empresa.

Los que más sufrieron esta presión eran los directivos de la empresa. Heidi Roizen recibía constantes llamadas de su nuevo jefe: a su móvil, el teléfono de su casa, el busca y a la oficina. Empezando a las 7 de la mañana. Todos los días.

Para mantener la cordura terminó por no coger sus llamadas. Un día Heidi habló sobre este asunto con Bill Campbell, que también confesaba pasarlo mal por las llamadas de Jobs.

Heidi: “Haz lo que yo. No respondas al teléfono”.
Bill: “Eso es lo que me dijo mi esposa. Y lo he intentado. Pero entonces Steve viene a mi casa. Vive a solo tres manzanas.”
Heidi: “Pues no abras la puerta”.
Bill: “También lo intenté. Pero mi perro lo ve y se pone como loco”.

Aquellos años debieron ser muy duros para todo el personal de Apple. Jobs canceló el 70% de los proyectos de la empresa y despidió a 3000 personas (despidos que se acumulaban a otros muchos miles más en años anteriores). El resultado de todo aquello fue una profunda reorientación de la compañía. Abandonar muchos proyectos prometedores (como el Apple Newton, precursor de iOS) y concentrarse en el iMac, el iPod y iTunes fueron las claves de la recuperación de Apple y sentaron las bases para convertirla en la empresa más valiosa de la historia.

Pulsa aquí para leer todas las historias de One More Jobs. Y síguenos en Facebook y Twitter para no perderte otros artículos como este.

Vía: Salon | Imagen original: BI

Anterior Taylor Swift consigue que Apple rectifique... y recibe un zasca por hacer lo mismo que critica
Siguiente Apple podría liberar iOS 8.4 GM y iOS 9 beta 2 hoy o mañana

Sin comentarios

Contestar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *