No sólo Apple LXXIX: Jobs, todo un playboy


No, no hago insinuaciones… Pero la semana pasada falleció Hugh Hefner, el ínclito fundador y líder de la revista más famosa de todos los tiempos: Playboy. Quitando sus páginas centrales, la publicación resultó ser con el paso de los años un referente intelectual americano tanto en sociedad como en literatura y cultura. Vamos, que muchas veces era de todo menos lectura ligera. La entrevista a Jobs de 1985 es prueba de ello.

Le acababan de expulsar de su creación y Jobs andaba lamiéndose las heridas mientras comenzaba a fundar su nueva empresa, NeXT. El jovenzano que aún tendría que dar mucha guerra una década después era por entonces como una estrella del rock. En sus declaraciones se nota un cierto pesimismo que sin duda provenía de un malsano fustigamiento por todo lo que había pasado en Apple, pero era evidente que su filosofía seguía intacta, y que sería la que impulsaría durante los años siguientes a continuar en el candelero hasta su vuelta en 1997.

Entre sus comentarios en la entrevista, caben destacar ciertos fragmentos interesantes para los seguidores del ícono tecnológico de los últimos treinta años. Habla sobre el idealismo juvenil que movió a su generación y que a mediados de los ochenta parecía que se había diluido, en parte posiblemente por la misma revolución cultural que él había ayudado a construir. No obstante es cierto que la época fue convulsa en lo que se refiere a la tecnología y que dicha filosofía de los sesenta y los setenta había llegado a introducirse en los conceptos que harían nacer nuestra forma de ver la realidad en el momento actual.

Su relación con Wozniak también fue tema de la conversación, y de como ellos dos fueron hijos de su época en California. La insinuación al LSD es bastante contundente, lo que puede querer decir que el amigo barbudo de Jobs también pudo darle al ácido… Pero tal vez lo más reseñable de su comentario es la idea de que Woz y él vivían en un mundo aparte en aquel momento, que hacían algo (sobre todo Woz) que nadie más hacía y eso les hacía creerse especiales. Lo que no dejó de ser cierto hasta un punto que sólo entendemos ahora.

Su visión de futuro quedaba clara con su afirmación de que los usuarios podrían disponer de una red informática “nacional” (todavía no pensaba en términos de todo el mundo) como razón principal para adquirir un ordenador, y que eso haría que el ordenador fuera equivalente al teléfono en cuanto a revolución social y cultural. En 1984 Apple había presentado el primer ordenador comercial con gráficos, sonido y ratón, y aunque Internet aún quedaba lejos, para él era evidente que todo tenía que pasar por interconectar esos ordenadores de alguna forma. Esa fue, de hecho la idea subyacente a NeXT y su gama de ordenadores que dieron lugar por ejemplo a la creación de la WWW por parte de Tim Berners-Lee. Indirectamente, su filosofía estaba empujando a que ocurriera todo en la realidad.

Pero tal vez un momento impactante de la entrevista es cuando insinúa que el ordenador y el teléfono pudieran fusionarse para generar una nueva tecnología. Recordemos que estamos hablando de 1985 y que aún faltaban al menos 20 años para que apareciera el iPhone siquiera como un prototipo secreto. Hasta unos 15 años más tarde no comenzaron a comercializarse teléfonos móviles que tuvieran funciones informáticas avanzadas. Hasta que punto esta declaración tiene un origen profundo en su forma de ver las cosas no lo podemos saber, pero que lo apuntara tan pronto ya da una idea de por donde iban los tiros.

Más de treinta años después de esta entrevista, uno puede preguntarse muchas cosas sobre Jobs y lo que quería para Apple. Ahora podemos mirar al presente y ver qué es Apple. Algunos dirán que los Macs se han convertido en ciudadanos de segunda y que su visión del ordenador ha quedado atrás. Más bien podríamos decir que él formó esa visión y que con el tiempo, el ordenador se ha convertido en lo que él vio que se podía convertir. Recordemos que aunque los informáticos usemos ordenadores prevalentemente, el resto de los usuarios no. El pensó que la gente compraría “ordenadores” para conectarse a una “red global” que los intercomunicara de forma completa. Eso es lo que tenemos hoy día. De poco vale discutir sobre la forma de esos ordenadores o si nos gusta más o menos la visión de Cook de como gestionar esa visión filosófica de Jobs. Como me decía mi profesor de octavo, “lo que está negro sobre blanco permanece”. Podéis leer la entrevista completa en inglés para descubrir un poco más de lo que había dentro de esa cabeza privilegiada.

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