No sólo Apple LXXXIII: Cerrar Apple


Sabemos que se ha intentado “cerrar” Apple muchas veces. El “fracaso” de Apple, que tiene sus orígenes en la época post-pre-Jobs, ha cernido sobre la compañía una sombra de rumores en las que había siempre un denominador común: en algún momento la empresa lo hará mal y tendrá que cerrar.

Evidentemente, eso es algo que puede pasarle a cualquier empresa. Nadie está libre de que le pueda ir muy mal e ir a la quiebra. La misma Apple estuvo a punto de sufrirlo antes de 1997. Las cosas iban tan mal que Jobs tuvo que cerrar casi todas las secciones de la empresa y despedir a un montón de gente para permitir seguir respirando al emporio que había ayudado a crear. Y en aquella época, las cosas pintaban tan mal que hasta otro emergente de la industria, Michael Dell, se atrevía incluso a decir que él mismo “cerraría Apple”. El seis de octubre de 1997, hace veinte años, Dell tuvo la osadía de decir que cerraría Apple y devolvería el dinero a sus accionistas, posiblemente molesto porque Apple le había negado la posibilidad de clonar el Mac. Tal cual. Claro, eso pasó cuando su propia empresa, siguiendo los caminos previos que habían marcado otros como Compaq, se había conseguido aupar como la empresa líder de los clónicos, cosa que unos diez años más tarde de estas declaraciones ya era cosa del pasado. Dell, junto con Compaq y otros gigantes del PC clónico, ya habían comenzado su decadencia tiempo antes, con informes trimestrales planos o en claro descenso, a veces de más del 30% de los beneficios, justo cuando le empezaba a ir bien a Apple. El tiempo siempre pone a la gente en su sitio.

Jobs entró al rifirrafe, como se ve en el vídeo de arriba. Claro, en 1997 Apple estaba a las puertas del desahucio y todo pintaba fatal. Básicamente le vino a decir “vamos a por ti, campeón”, y vaya, cumplió su promesa. Dell tuvo que medir sus palabras años más tarde en una entrevista en ZDNet, cuando la perspectiva del tiempo ayuda a clarificar las ideas y los conceptos, y cuando las diferencias ya se habían hecho abismales, y claro, cuando el iPhone y el iPad había hecho que Apple se convirtiera, al menos aparentemente, en un enemigo “casi indestructible”. Personalmente he administrado instalaciones con equipos Dell y sin duda puedo decir que prefiero un equipo montado a medida. Hasta HP me cae mejor al lado de esta empresa.

Siempre van a existir fines del mundo para Apple. Es lógico, siempre pueden fallar tan estrepitosamente como hace veinte años y volver a estar a punto del cierre. Somos humanos y nadie está libre de fallar. Recordemos también al ínclito Steve Ballmer (cuantos Steve hay en esta industria, ¿no? 😂) decir que el iPhone no podría ser un éxito porque no llevaba teclado físico… Llamadme fanboy si queréis, pero de momento el único representante de aquella época que sigue incólume es nuestro muy estimado Jobs, y tengo la ligera impresión de que, aunque efectivamente la gente que está ahora al timón cometa fallos, las cosas van a seguir viento en popa para los de Cupertino muchos, muchos años…

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