La pantalla Retina se convierte en el centro de las críticas del nuevo iPad mini


La pantalla Retina del nuevo iPad mini, la misma que muchos analistas y usuarios llevaban esperando desde el año pasado, se ha convertido, curiosamente, en uno de los aspectos más criticados de la segunda generación del dispositivo.

Publicidad

Si la semana pasada veíamos los problemas de persistencia de imágenes en las pantallas de algunos iPad mini de segunda generación (Apple utiliza varios fabricantes de paneles y las incidencias solo se estarían detectando en algunos), ahora las críticas se centran en la gama cromática de la pantalla del dispositivo. En la imagen que precede a estas líneas podemos ver un iPad Air, un iPad mini Retina y un iPad de 1ª generación (las diferencias se aprecian mejor en los triángulos rojos de la esquina inferior izquierda).

Para valorar la calidad de la pantalla (o, en este caso, la amplitud de su gama de colores) se toman como referencia tanto el modelo original de iPad mini como el nuevo iPad Air. Recordemos que tanto el iPad mini Retina como el iPad Air comparten el mismo modelo de procesador (aunque ligeramente más rápido en el caso del iPad grande) y la misma arquitectura de 64 bits.

En la pantalla, sin embargo, hay diferencias que van más allá del tamaño. Tal y como se puede ver en el extenso análisis de AnandTech, la gama de colores del nuevo iPad mini es similar a la del iPad de primera generación, quedando muy por debajo de la del iPad Air. El siguiente gráfico muestra una comparativa del rendimiento que ofrecen las pantallas de diferentes dispositivos en una prueba que mide su gama cromática (los valores más bajos son los mejores).

No se trata, por tanto, de un problema con el tamaño de la pantalla, puesto que tabletas de 7” como el Nexus 7 de Google ofrecen un mejor rendimiento. Tampoco se trata de una deficiencia que nos vaya a estropear nuestra experiencia de uso, a menos que seamos profesionales de determinados sectores (fotografía, vídeo) que necesitan una mayor precisión, en cuyo caso es probable que se decanten por el iPad Air.

Con esto no queremos, ni mucho menos, restar importancia a los problemas, solo intentar valorarlos en su justa medida. Evidentemente, si una pantalla presenta una persistencia de imágenes como la que hemos visto en las pruebas, es un motivo más que suficiente para pedir su sustitución. Sin embargo, no parece que disponer de una gama cromática más o menos extensa se pueda considerar un problema, al menos para la mayoría de los usuarios.

Vía: AnandTech

Anterior La primera beta de iOS 7.1 ya está disponible para desarrolladores
Siguiente Nueva actualización de Yahoo Mail para acelerar la transición entre mensajes

Sin comentarios