No sólo Apple LVII: Reciclar el mundo


Hoy día se recicla todo. El objetivo, aparentemente, es conseguir reutilizar los recursos naturales para alargar su vida útil todo lo posible. Esto, que económicamente es algo muy lógico, ha dado lugar a un industria en si misma que pese a sus bondades, genera un cierto conflicto de intereses: ¿Hasta que punto una marca de alto nivel como Apple se puede convertir en un fabricante de productos reciclados?

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Porque parece ser que amenazan con esto: según Cult Of Mac, tienen informaciones que apuntarían a que Apple estaría preparándose para fabricar todos sus productos con materiales reciclados. Esto incluye, no sólo coger y reutilizar los materiales más habituales como el plástico o el aluminio, sino también otros más complicados como el coltán, que además están sujetos a una polémica constante por cómo se consiguen y de dónde. Es bastante comprensible que quieran reutilizarlos o incluso sustituirlos completamente por otros.

Lisa Jackson, VP medioambiental de la compañía ha dejado claro que están siguiendo ese camino y que lo van a completar. Llevan años usando energías limpias (en casi el 100% la generan ellos mismos por medio de sus propias plantas solares, algo que además en España sería casi imposible con la actual legislación, ya que en nuestro país ahora mismo si quiere generar tu propia energía tienes que pagar un impuesto y recanalizar la que te sobra al sistema energético). En ese aspecto poco hay que decir, ya que se trata del medio con el que realizan su producción, pero los materiales son harina de otro costal.

Es cierto que todos estamos ya acostumbrados al reciclado y que más o menos entendemos de qué va el asunto, pero esto también genera resquemores. ¿Subirán de precio los productos? Los productos reciclados suelen tener un precio superior al producto normal, entre otras cosas porque reciclar no es tan sencillo: no todo el producto vale para ser reciclado, y tiene que reprocesarse, a veces con procesos industriales más complicados que el producto de origen. Esto podría suponer tal vez un incremento de precio de un 20% o más, dependiendo del caso. Además, supone que sus fabricantes (porque recordemos que, excepto el Mac Pro, Apple no fabrica nada, al menos de momento, y en el Mac Pro no fabrica todas las piezas) tienen que adaptarse a esta nueva metodología de alguna forma. Esto puede ser un buen quebradero de cabeza también para ellos, y ya sabemos lo que pasa últimamente cuando Apple dice «hasta aquí hemos llegado».

Esta gente siempre tiene un plan bajo el brazo para ganar la partida, lo llevan demostrando muchos años. El iPhone 7 usa un   que el iPhone 6, y parece que ha costado mucha menos energía producirlo. Todo lo que sea economizar está bien, sobre todo si afecta al precio. El problema es que una cosa es usar menos cantidad de producto (no seamos populistas: probablemente sea porque la capa es más delgada) y otra cosa es reciclarlo, y eso supone mucho más que simplemente usar menos material o energía. Veremos con qué nos sorprenden, pero otra cosa a tener en cuenta es como se tomarán algunas personas que su flamante nueva manzanita esté hecha con retazos de un iPhone 4 o un Mac Mini… ¿Vosotros que opináis?

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