El fenómeno DuckDuckGo y la filosofía de seguridad de Apple


Apple siempre ha “nadado contracorriente” en muchos temas, y el de la privacidad y la seguridad es uno de ellos. A pesar de agujeros que se detectan como el de ayer con el llavero de OS X, una de las banderas de la empresa ha sido la defensa de la privacidad de los datos de sus usuarios, sobre todo desde que se han generalizado los servicios de nube y en concreto el suyo, iCloud. Ahora se ha sabido que DuckDuckGo, el cada vez más conocido servicio de búsqueda que no rastrea a los usuarios ni guarda su información, ha crecido nada menos que un 600 por ciento desde que pasó a ser una opción de búsqueda en los sistemas de Apple.

duckduckgo

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Actualmente el servicio está recibiendo tres mil millones de búsquedas anuales. Es evidente que no ofrece tanta versatilidad como Google, pero ofrece algo que Google no puede: privacidad y seguridad de datos. Es conocido el escándalo de los accesos de la NSA a los servidores de los de Moutain View (Facebook tampoco se libra de esa sospecha “poco sospechosa”) y su sistema de publicidad es obviamente también menos versátil que el de Google (basado en el rastreo de usuarios), al estar basado en las palabras indicadas por el usuario. Pero al mismo tiempo ofrece algo que buscamos muchos usuarios: seguridad en nuestras transacciones. Google se ha convertido en un gigante extremo, una entidad super-dimensionada que sobrevive gracias a la publicidad principalmente, y para ello ha desplegado toda una cantidad de armas fundamentadas sobre todo en el “todo gratis”, consiguiendo que los usuarios aporten incesantemente información, tanto desde sus sitios web como desde otros servicios como Gmail. El último escándalo con la app “Fotos” fue la punta del iceberg de los atentados a la privacidad de los usuarios.

Yo reconozco que soy usuario de Bing y ocasionalmente de DuckDuckGo. Abandoné hace ya cerca de dos años Google y no lo echo de menos. Todos mis navegadores y dispositivos están configurados para usar Bing por defecto, y no sólo por el tema de la privacidad. Como yo, es evidente que muchos usuarios han optado por abandonar las búsquedas de Google, a tenor de ese 600 por ciento de crecimiento en el último año (hay que tener en cuenta que DuckDuckGo es un servicio novedoso en iOS 8, de octubre pasado, con lo que ni siquiera ha pasado un año como opción del sistema), y esto denota que cada vez más gente está interesada en mantener la privacidad de sus datos, y que son conscientes de que Google no proporciona ese valor añadido en sus productos. Y aquí volvemos a Apple: excepto en el correo y las notas de iCloud, que no se encriptan en el servidor (para ser más rápidamente accesibles, aunque sí en la transferencia entre dispositivo y servidor), todos los servicios de Apple en iCloud encriptan sus datos, ya sean archivos, fotos, etc… Así mismo, los mensajes de iMensajes y FaceTime se encriptan igualmente no pudiendo ni siquiera desencriptarlos la propia Apple, lo que le ha valido las 5 estrellas de la EFF por la transparencia y seguridad con que maneja los datos de los usuarios (Google sólo ha obtenido 3), así como el reconocimiento de las autoridades estatales estadounidenses en ese sentido (y roces con el FBI y la NSA, claro).

Esta es la diferencia entre considerar a los usuarios como usuarios o como productos. Cuando “todo es gratis”, los usuarios son mercancía con la que se puede mercadear, al menos con sus datos, sin tapujos. La mayoría de los usuarios son ignorantes de esto y ni siquiera son conscientes de qué ocurre realmente con sus datos. Los que lo son, siguen usando servicios de Google básicamente porque son gratuitos y, seamos francos, no hay nada mejor gratis en el mercado que lo que ofrecen los de Silicon Valley. Microsoft tiene también muy buenos servicios gratuitos pero tienen los mismos problemas de seguridad y privacidad que Google. Y además llegan increíblemente tarde a repartir el pastel, y sólo quedan migajas (veremos que pasa con Windows 10 en ese sentido). Apple sigue la filosofía de que los usuarios son eso, usuarios que compran sus productos, y por tanto no necesitan mercadear con sus datos. Eso les ha permitido aportar seguridad y privacidad a sus productos de una manera clara y eficiente. Sí, hay que pagar, pero… Uno debe decidir si prefiere pagar por un producto que aporta un valor que se busca como usuario o si prefieres lo gratis y arriesgarte a que tus fotos aparezcan en un anuncio de pared porque decidiste subir tus fotos personales al servicio de Google. Particularmente me quedo con la primera opción, aunque todo es respetable, claro. Tu decides qué haces con tu vida, y tus datos.

Vía: 9To5Mac

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Un comentario

  1. 19 de junio, 2015
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    La verdad es que con todas estas noticias, es normal que la gente se preocupe por la seguridad.

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