No sólo Apple LXXVI: ¿Por qué la CIA invierte en Silicon Valley?


La inteligencia estadounidense siempre ha puesto sus ojos en la tecnología, desde la Segunda Guerra Mundial. Pero la CIA y la NSA invierten constantemente en tecnológicas, obviamente por motivos interesados, y no es la primera vez que esas inversiones han dado lugar a cambios sociales y culturales enormes, como Internet.

En algunos artículos anteriores de esta serie ya comentaba como el gobierno y el ejército estadounidenses invertían en tecnología en décadas pasadas sobre todo para aprovechar el tirón económico que les proporcionó estar en el lado ganador de la guerra, y para poner a trabajar a los millones de soldados que ahora tenían que ocuparse en algo después de haber derrotado al enemigo. En ese mismo artículo comentábamos como la Internet primigenia nació de la necesidad de contar con un sistema de información que fuera virtualmente irrompible, cosa que como vemos tras ataques como WannaCry, está empezando a ser un mito más que una realidad. Bien es cierto que dichos ataques son localizados y no afectan a la red global, pero: ¿hasta cuando?

En los 60 y 70 el ejército (que es lo mismo que el sistema de inteligencia, sólo que se solapan y parecen diferentes al tiempo) invertía por medio de ARPA (ahora DARPA) para conseguir esa inteligencia y tecnología que necesitaba. Ahora la CIA y la NSA lo hacen por medio de la llamada In-Q-Tel, una compañía cuyo capital proviene de estas dos agencias y que básicamente se dedica a inyectar fondos en empresas de todo tipo. Esta empresa, aunque ya tiene unos años, no es especialmente antigua y no puede demostrarse que interviniera en la creación o desarrollo de algunos grandes emporios informáticos como Apple y Microsoft, pero si se conoce su relación muy cercana con otro grande, Google (la Wikipedia nos habla de como han comprado y vendido acciones de dicha empresa a lo largo de los años), que habría estado o está financiado por esta siniestra compañía que alcanza también a otro gigante, Facebook. Estas inversiones muchas veces ni siquiera se realizan directamente, sino a través de subsidiarias. En este artículo de The Corbett Report podemos ver muchas de estas interacciones de forma clara.

Y sus relaciones no terminan ahí. Actualmente las inversiones siguen siendo constantes, en empresas y start-ups de todo tipo, en algunos casos sin comedimiento alguno: LensVector desarrolla cámaras últrapequeñas en alta definición, Qynergy desarrolla sistemas de energía “infinitos” para pequeños dispositivos (como RFID), Recorded Future se dedican a la predicción de mercados en base a investigar las relaciones públicas y ocultas entre empresas y organizaciones con data-mining, o Destineer Studios, que desarrolla videojuegos de simulación. Y estos son unos pocos ejemplos, la extensión de su inversión es mucho mayor. De hecho, si entráis en muchos de estos sitios muchas veces ni siquiera hablan directamente de lo que hacen, sino que parecen más bien tapaderas para adquisición de tecnología. Muy suyo por otro lado.

De momento ahí lo dejamos. Aún hay mucho que desentrañar en todo esto y es evidente que por muchas vueltas que le demos, la tecnología es algo estratégico para un país como USA. Lo es para todos, pero allí el hincapié que realizan los americanos es patente y muy evidente. Muchos de los aspectos actuales de nuestra existencia actual son consecuencia directa o indirecta de esa inversión y siendo que tiene muchos aspectos positivos, tenemos que preguntarnos hasta que punto los aspectos negativos pueden estar afectándonos e incluso, influyendo en el transcurso de nuestras sociedades. O incluso en nuestra percepción sobre la tecnología, hasta el punto en que realmente no seamos capaces de vivir sin ella a pesar de ser algo bastante reciente…

Anterior Wallpaper de la semana #189: Zulú
Siguiente 11 apps gratis por tiempo limitado para iOS (11-septiembre-17)

Sin comentarios

Contestar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *